Cuadros de marinas al óleo: el mar como protagonista

Cuadros de marinas al óleo: el mar como protagonista

Los cuadros de paisajes siempre han sido un clásico dentro de la pintura. Sea por el deseo de inmortalizar un determinado lugar o, simplemente por tener un motivo estético con el que practicar la pintura. Dentro del género de paisajes, las que se especializan en utilizar como envolvente o motivo principal el mar se denominan marinas al óleo. En este artículo repasaremos las características y analizaremos algunos ejemplos de esta tipología tan interesante de cuadros. No olvides que a través de nuestra tienda de cuadros encontrarás más temáticas como abstractos, retratos y paisajes.

Los paisajes marinos como pintura figurativa

La pintura moderna con su tendencia hacia los motivos abstractos es cada vez más clara: Entre sus ventajas cuentan con una composición de colores que, sin voluntad de representar algo físico, nos seduce por el colorido y su capacidad para combinarlo con otros elementos decorativos. Pero sabemos que los gustos son diferentes y por ello ofrecemos paisajes acompañados por el mar, un motivo que nos encanta. ¡Sobre todo en aquellos que tenemos la suerte de vivir cerca de la costa y podemos disfrutarla en vivo!

Dónde colgar una marina

Los cuadros marinos al igual que los paisajes, se suelen reservar para las estancias comunes más importantes. Normalmente queremos que luzcan y sean lo más visibles posibles, así que es buena idea reservar una pared importante como la de un recibidor, el comedor o un salón. Incluso dentro de una misma sala se puede combinar con otros cuadros: un paisaje distinto, un abstracto, un retrato o una fotografía. Así conseguiremos dos cosas: La primera es que le daremos más riqueza y variedad al ambiente. La segunda es que dotaremos de más exclusividad a cada cuadro exhibido, ya que no competirá en atención con otro que pueda tener una temática parecida.

Cuadro con marina minimalista en salón con predominio de color blanco

La imagen superior sirve para ver cómo queda un cuadro marino presidiendo la pared del sofá. En este caso tenemos un mobiliario muy neutro dominado por el blanco de pared y cojines, el gris del pavimento y el metalizado de la estructura de los muebles. Este “lienzo en blanco” sirve para que el óleo protagonice por completo la escena a través de un paisaje muy minimalista que muestra un horizonte con los últimos rayos de luz. El azul con su variedad de matices y los reflejos dorados sobre las ondulaciones del mar ponen la guinda de color a este sugerente diseño.

Elementos representativos

Hay escenas que son más o menos recurrentes en las marinas. A continuación ejemplificamos estos elementos a través de una serie de óleos:

La costa mediterránea

Cuadro de marina con escena de playa típica Mediterránea

La costa del mediterráneo esconde rincones de indudable belleza que merecen ser inmortalizados en lienzo. Aunque muchas veces esa belleza se esconde en las escenas más cotidianas, como la que aparece en la imagen superior. El óleo muestra una playa con varias embarcaciones descansando en la arena, algunas todavía en la orilla como si acabasen de llegar de faenar. Los llauts son clásicas barcas sin cabina que se utilizaban y se siguen utilizando por los pescadores mallorquines. Al fondo observamos una edificación tradicional de color blanco y teja árabe, con arcadas para protegerse del sol.

Veleros

Cuadro que pinta una escena con dos veleros surcando el mar

Los veleros en una marina transmiten dinamismo, como se puede apreciar en la imagen superior. La pincelada rápida y gestual ayuda a reforzar la sensación de movimiento. Para su pintado se ha utilizado una paleta de color fría con azules y violetas. En segundo plano se observa una agrupación de edificaciones que conforman un núcleo urbano, con una iglesia destacando por encima de todas. Para destacar su silueta se han empleado tonos cálidos como el ocre y el amarillo.

Catedral de Palma de Mallorca

Cuadro que representa la catedral de Palma dentro del marco del Paseo Marítimo

La escena superior muestra un óleo con un fragmento de la fachada marítima de Palma. En primer término muestra el puerto deportivo a modo contextual, ya que la Catedral preside el centro de atención. Mostrando su fachada oeste, destaca el intenso color ocre que recuerda la piedra de marés característica de su construcción. Se trata de una marina donde el mar cede el protagonismo al, posiblemente más representativo edificio de la ciudad, manteniendo un fuerte vínculo entre ambos.

El atardecer

Cuadro con marina al atardecer con olas rompiendo en la costa rocosa

Si la representación de la luz es uno de los elementos más característicos de la pintura, el mar con su capacidad para reflejarla se convierte en una fuente de riqueza en matices de color. A esto le añadimos la amplitud de tonos que aparecen durante un atardecer: Una variada paleta que cruza todo el espectro cálido.

Son por ello famosas las puestas de sol vistas desde la costa: nos permiten ver el sol hasta sus últimos instantes, a la vez que la superficie del mar potencia la luz del atardecer. En el ejemplo superior se aprecia cómo el mar cambia su color a medida que más luz incide sobre éste: el azul pasa al grisáceo, que se diluye en un turquesa para finalmente acabar en un intenso amarillo.

Hasta aquí el artículo sobre marinas modernas, si quieres saber más información acerca de pinturas al óleo, no te pierdas las novedades de nuestro blog ¡hasta el próximo post!

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