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Cuadros trípticos: Todo lo que necesitas saber

Hoy hablaremos de aquellos cuadros que se componen de tres piezas: Os contamos sus características, ventajas, temáticas, tamaños y mucho más. ¡Allá vamos!

Los trípticos, también conocidos comúnmente como “cuadros partidos”, se caracterizan por desarrollar el dibujo o motivo a través de varios soportes, que en nuestro caso son lienzos sobre un bastidor de madera. La pintura que discurre entre los diferentes paneles hace que el conjunto de piezas adquiera un sentido unitario.

Mirar un tríptico es el equivalente a ver a través de una ventana: vemos el paisaje exterior por el hueco delimitado a través del muro; A su vez, la obertura está dividida en vidrios rectangulares que se modulan gracias a la carpintería metálica. Estas finas líneas no impiden que tengamos una visión clara del conjunto. Esta percepción es, en parte, a que la proporción de zona opaca (los marcos) son despreciables en comparación con la zona transparente (que en el fondo es lo que nos interesa: la vista exterior)

Pues bien, este concepto llevado a los trípticos (u otro formado por dos o más piezas con continuidad) viene a decir que para tener una buena visión del conjunto mantengamos una separación mínima entre piezas. Como dato orientativo: dos o tres centímetros de distancia entre piezas sería una medida válida. Hallarás más ideas sobre cómo colgar un tríptico de forma fácil a través de nuestro blog.

Cuadros trípticos modernos

Los óleos de tres piezas son un formato muy ligado al estilo moderno. Para empezar, no precisan enmarcación. De hecho, si se enmarcasen cada pieza individual se “rompería” la continuidad del dibujo al añadir más separación entre piezas, que es precisamente su punto fuerte: El dibujo o motivo se desarrolla a través de varios lienzos, saltando sutilmente de uno a otro y creando una visión global del conjunto.

La imagen superior es un ejemplo de cuadro tríptico moderno, que representa el Árbol de la Vida. Para mantener la coherencia de la pintura las piezas se han separado un mínimo, tal como recomendamos. Destaca el gran relieve de la copa que se asemeja a la textura orgánica del follaje y la utilización de dos colores, plata y rojo. El primero combina con el sofá en su paleta cromática neutra y el rojo sirve como nota de color audaz para la estancia.

Trípticos abstractos

Dentro de nuestra galería nos gusta destacar los óleos abstractos: Formas, colores y texturas cuya interpretación es muy subjetiva según la persona que los observa. Los motivos abstractos son tendencia y permiten decorar estancias con sutileza y buen gusto: Por ello requerirá una búsqueda de puntos cromáticos en común entre la habitación y el cuadro. En la categoría de trípticos al óleo tienes muchos ejemplos de decoración con distintas combinaciones de muebles.

Una de las señas de identidad de nuestros óleos es la capacidad de dotar de relieve. Esta técnica da como resultado unos trípticos texturados (o texturizados) dónde la superficie del cuadro cobra vida, reforzando el carácter orgánico del cuadro abstracto. En el ejemplo superior se observa un cuadro de tres piezas que comparte los mismos tonos del sofá: celeste y marrón pálido. Pero lo que hace destacar la composición es el tono blanco, que forma una maraña de líneas fruto del trabajo de texturizado previo al pintado.

Trípticos para salón

Este formato está especialmente pensado para sala o salón comedor gracias a la longitud final de sus tres piezas. Una de sus grandes ventajas es que consiguen unas dimensiones muy generosas ocupando menos espacio por pieza. Hasta 200 cm de longitud para óleos trípticos que son ideales para decorar encima de un sofá de tres plazas.

También se pueden combinar con otros muebles del living, como un aparador o la mesa del comedor. Eso sí, te recomendamos que evites poner dos cuadros de formato tríptico en una misma habitación. Es mejor combinarlo con otros formatos (como un cuadro de una pieza, o pequeñas fotos formando una cuadrícula); Así mantendrás el carácter original del óleo tríptico. Encontrarás más consejos útiles para colgar cuadros en tu salón en los artículos del blog.

Trípticos originales

Los diseños que hacemos son especialmente pensados para el formato de tres piezas: La parte central equivale en tamaño a la suma de las dos laterales, obteniendo así un conjunto simétrico. Los motivos pintados a mano son principalmente abstractos, pero también incluyen otros figurativos, como paisajes y flores. Nos gusta poner énfasis no sólo en que nos gusta hacer nuestros propios diseños, sino que el resultado de cada cuadro es único: Cada ligera pincelada determina el resultado final del cuadro haciendo de éste una pieza exclusiva.

Personalizados

A esto nos referimos al hecho de poder adaptar las medidas de un diseño a las necesidades de cada cliente. En óleos trípticos es igualmente válido, siempre que se respete la proporción del diseño original. Nosotros trabajamos con tres medidas que recogen un amplio abanico de necesidades: 120x60cm con pieza central de 60x60, 140x70cm con pieza central de 70x70cm y 200x80cm con la parte central de 100x80cm.

La imagen superior muestra un cuadro tríptico en dormitorio de suaves tonos arena. El óleo corresponde al tamaño 120x60cm, que es fácilmente escalable al siguiente tamaño 140x70cm, al mantener la misma proporción de largo x alto.

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